ENCADENAMIENTOS AMAZONICOS

ENCADENAMIENTOS AMAZONICOS

La presión ambiental y los desajustes sociales siguen aumentando en los ocho países amazónicos. Es un complejo proceso que responde a varios factores, comenzando por el mito que concibe a la Amazonía como una reserva inagotable de recursos naturales. Le siguen las limitaciones políticas, donde las capitales nacionales viven casi siempre de espaldas a la Amazonía. Mientras se la margina a escala nacional, esos bosques son cada vez más globales. En efecto, la Amazonía es la nueva frontera para nutrir de recursos las demandas de los mercados globales, o bien como proveedora de energía u otros insumos que hacen funcionar las cadenas productivas nacionales, las que a su vez también están subordinadas a la globalización.

Estos y otros procesos se analizaron en el encuentro del Panel Internacional en Ambiente y Energía en la Amazonía, que se acaba de reunir en Bogotá (sobre el Panel, visitar su sitio….). El panel es una iniciativa de nuestros colegas de DAR en Perú (para conocerlos vea …), que apoyamos desde CLAES. El panel reúne a expertos y líderes ciudadanos interesados en la temática amazónica, desde Philip Fearnside, posiblemente el científico más destacado en temas como los impactos ambientales de las represas, a Jenny Gruenberger, que es directora ejecutiva de una de las redes bolivianas en temas ambientales (miembros aquí…).

En nuestro encuentro en Bogotá, se llamó la atención que estos problemas aparecen tanto por izquierda como por derecha. Buenos ejemplos de estas coincidencias del siglo XXI son la promoción de la minería tanto la Colombia de Santos como la Bolivia de Morales, con todos sus conflictos sociales.

La proliferación de megaproyectos es otro problema emergente. Tan solo en la región andino-amazónica hay planes de construir unas 150 represas hidroeléctricas en 4 países. Muchos de esos proyectos no responden a las necesidades propias de la Amazonía, sino que son indispensables para dar energía a emprendimientos extractivistas exportadores ubicados en otros sitios. Recordemos que la minería o la siderurgia son voraces consumidores de energía.

De esta manera, la Amazonía está sumida en una serie de encadenamientos económicos y comerciales que la vinculan a otras zonas de cada país, las capitales, pero por sobre todas las cosas, a la globalización. La reciente desaceleración de China, y con ello la caída en varias materias primas, tiene más impactos en la Amazonía que las decisiones de sus propios gobernantes. La baja en el precio del oro puede hacer mucho, por ejemplo, para evitar que siga creciendo la locura de la minería ilegal en los ríos amazónicos.

Estos temas y otros de urgencia, aparecen en la declaración final del panel (que se puede leer aquí PanelAmazoniaAmbienteEnergiaDeclaracion2013).

A su vez, aprovechamos ese encuentro para presentar un libro sobre los temas amazónicos frente a las discusiones en Rio+20, y en particular las propuestas de la “economía verde”. El libro es una coedición entre DAR y CLAES. Se lo puede descargar completo desde aquí…

Todos estos aportes, de una manera o de otra, apuntan a poner en evidencia que los encadenamientos amazónicos son sinónimos de dependencia. Frente a ello, es necesario recuperar la autonomía para construir otro tipo de desarrollo amazónico.

Algunas ideas el presente post se adelantaron en mi columna en La Primera (Perú), publicada el 22 de abri 2013.

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